jueves, 24 de mayo de 2012

3 formas de calmar "esa vocecita".


A poco no, cada vez que sientes el llamado para llevar tu vida en una nueva dirección, aparece esa “vocecita” diciéndote todas las razones por lo cual no hacerlo. Parece hasta de caricatura, y sea lo que sea, la mayoría de las veces nos termina convenciendo, cedemos ante ella ciertos de que era lo mejor y aparece las ya famosas frases "ya será en otra ocasión", “ahora no es el momento”.

¿Porqué ese saboteo interno si sabemos que la oportunidad esta frente a nosotros? ¿Cómo es que nos dejamos convencer por algo que ni siquiera está físicamente frente a nosotros?

Esa “vocecita”, ella es la culpable. Ni siquiera sabemos con certeza cuándo apareció ni de donde viene, pero le hacemos caso. Pues hay que aceptar que saca unas conclusiones muy "aceptables" acerca de las situaciones de mi vida. Es tan común que inclusive se le confunde con la intuición y como no, si al aceptar sus conclusiones y definiciones, me siento "tranquilo(a)". 

Pero, ¿realmente me resuelve o genera más conflicto? Yo creo que si estas sonriendo al leer esto, es que te genera conflicto y quieres saber cómo silenciarla. Pues bien, aquí te paso unas estrategias que pueden ayudarte.

Define que NO eres tú, hablando contigo.
Si haces un análisis honesto, te darás cuenta de que no es tu voz interior. Y si no es tu voz interior, de quién es entonces. ¿Podrá ser la voz de alguno de tus padres diciéndote, sin mala intención obviamente, que y que no hacer?  O tal vez la de algún maestro practicando su sarcasmo contigo, o la de la sociedad en general llena de reglas obsoletas y en apoyo de los medios gritándote lo que no eres, claro, de acuerdo a su criterio, a lo que les conviene.

Una vez que identifiques de dónde viene esa vocecita, tan fácil como te lo escribo, podrás elegir si la escuchas o no. Esta elección siempre ha sido nuestra y así como le dimos fuerza y autoridad sobre nosotros, podemos revocarla, apretar el botón de silencio. Una vez callada, tu verdadera voz interior, tu intuición, retomará el volumen correspondiente, aportando de manera constructiva.

Identifica el verdadero propósito de esa vocecita y trata de entenderla.
Un propósito debe de tener esa vocecita, ¿no crees? Porque no actúa así porque sí. Trata de identificar ese propósito, puede ser protección, preservación, evitar que tu autoestima se vea mermada, o que pases por algún trago amargo nuevamente.

Una vez que tengas claro su propósito, podrás adoptar una actitud compasiva hacia ella, porque la intención no es mala, finalmente piensa que te esta cuidando. Así que agradece su participación y hazle saber que estarás bien sin ella, que eliges perseguir y alcanzar tus sueños, sin importar que.


Acepta la incertidumbre.
Siguiendo con el examen honesto acerca de esta vocecita, tenemos que aceptar que aunque carece de conocimiento de causa, se muestra como autoridad en el tema. Piensa en esto, para todo en la vida, existen muchos factores que intervienen en un proceso de manifestación sobre cualquier situación, ya ni decir de las innumerables posibilidades. Entonces, ¿cómo esa vocecita puede pretender predecir un resultado? Y sin embargo lo hace, con mucho credibilidad, pero por desgracia, siempre para desmotivar. 

Al aceptar la incertidumbre, te das cuenta de lo limitada en conocimiento que esta vocecita esta y eso te dará el empujón para dar el paso, pues lo único que tienes que perder es quedarte como estás.

Esta nueva actitud te pondrá en una situación de ganar-ganar porque aún cuando tengas uno que otro revés, ganarás en la satisfacción de no sólo haberlo intentando, si no de haberlo llevado a cabo, de ver un resultado concreto. Pero te aseguro que la mayoría de las veces, lograrás tu objetivo y probarás que esa vocecita, estaba equivocada.

Reconocer de dónde viene, identificar su propósito y aceptar la incertidumbre, silenciarán esa vocecita que a gritos obnubilaba tu verdadera voz interior, la que te guía a la obtención de tus sueños, a la realización de tus deseos más profundos, a vivir una vida llena de "lo hice" en vez de una de "tal vez, en otra ocasión será". Repítete, "El cambio soy Yo" y haz, no intentes.

viernes, 27 de abril de 2012

Quitándote el Hábito 3/3


En los artículos anteriores hablamos de cómo nos formamos el hábito de ser uno mismo, convirtiéndonos, en cierto sentido, en esclavos del entorno. Nuestro pensamiento se moldeó a la altura de las condiciones de nuestra vida, y por lo tanto, como observadores cuánticos, creamos una mente que sólo confirma y reafirma estas circunstancias, en nuestra realidad específica. 

El modelo cuántico de la realidad nos dice que para cambiar nuestras vidas, debemos fundamentalmente cambiar las formas de pensar, actuar y sobre todo, sentir. Es decir, debemos cambiar nuestro estado de ser. 

Ya que nuestra forma de pensar, sentir y comportarnos es, en esencia, nuestra personalidad y esta personalidad crea nuestra realidad individual, entonces, para crear una nueva realidad personal, una nueva vida, debemos de crear una nueva personalidad. Literalmente debemos convertirnos en otra persona.

Para cambiar debemos de pensar, sentir y actuar más allá de nuestras actuales circunstancias, más allá de nuestro entorno. Cambiar es levantarnos la limitación impuesta por nosotros mismos.

Los cambios trascendentales se dan cuando nos permitimos soñar y mantenemos ese sueño tan claro que vives su existencia segundo a segundo, por tener la seguridad de su manifestación. Los sueños son independientes del entorno y es por eso que levantan los límites.

No te estoy diciendo nada que no sepas, los libros de historia están plagados de personas que lo han logrado, hombres y mujeres, como Mahatma Gandhi, Martin Luther King, Jr., Thomas A. Edison, Juana de Arco, etc. Cada uno de ellos tenía en su mente el concepto de una realidad futura que existía como un potencial en el campo cuántico. Esta visión estaba viva en el mundo de posibilidades infinitas, más allá de los sentidos y el tiempo. Y sin embargo, ellos hicieron de esos sueños una realidad.

¿Cuál era el común denominador?, todos tenían un sueño, una visión, un objetivo que era mucho más grande que ellos mismos. Creían en un destino futuro que fue tan real en sus mentes, que empezaron a vivir como si ese sueño ya estaba ocurriendo. Tal vez no podían ver, oír, saborear, oler, ni sentir, pero fueron tan poseídos por ese sueño que actuaban acordes a esa realidad potencial antes de que sucediera. En otras palabras, se comportaban como si lo que soñaban, era ya una realidad.

De estos ejemplos, el más conocido es el de Gandhi, que aunque por mucho tiempo, la información del mundo externo no mostraba que él hiciera alguna diferencia. Él, rara vez permitía que las condiciones de su entorno controlaran su forma de ser. Él creía en un futuro que no podía ver o experimentar con sus sentidos, pero estaba tan vivo en su mente, que no podía vivir de otra manera. Abrazó a una nueva vida futura, mientras que físicamente vivía su vida presente. Entendió que la forma en que él pensaba, actuaba, y sentía, podrían cambiar las condiciones actuales de su entorno. Hasta que finalmente, la realidad comenzó a cambiar como resultado de sus esfuerzos.

Cuando nuestro comportamiento iguala a nuestras intenciones, cuando nuestras acciones son iguales a nuestros pensamientos, todo lo que somos está trabajando al unísono y eso libera el poder de cualquier individuo. Repítete, “El cambio soy Yo” y rompe el hábito de ser “tú”.

Quitándote el Hábito 2/3


Continuando con nuestro tema y de acuerdo a las últimas teorías cuánticas, el medio ambiente es una extensión de tu mente, así que si tu mente se mantiene igual, tu vida se mantendrá en lo mismo.

En otras palabras, si el entorno permanece igual (o lo percibes igual) y reaccionas a él pensando de la misma manera que “ayer”, de acuerdo con el modelo cuántico de la realidad, estarás creando más de lo mismo. Si esto es verdad, entonces, ¿realmente creamos cosas nuevas? Y si no lo hacemos ¿cómo podemos lograrlo? 

Para contestar eso, primero debemos recapitular sobre cómo nos hemos programado para esos ciclos repetitivos. En la entrega anterior hablamos de cómo tu cerebro responde con el mismo “hardware” que coincide con lo que recuerdas por lo que la mentalidad actual es idéntica a la del pasado, ya que tu cerebro dispara, automáticamente, los mismos circuitos existentes para reflejar todo lo que ya sabe, ha experimentado, y por lo tanto puede predecir. Es decir si mantenemos los mismos patrones neuronales, viviendo la vida de la misma manera cada día, responderemos a esa realidad “familiar” por la re-creación de la misma mentalidad, es decir, ciclados sobre las mismas células nerviosas para que el cerebro haga lo mismo.

Existe un principio en neurociencia llamado Ley de Hebb, básicamente establece que "las células nerviosas que se disparan juntas, se conectan entre sí”. Esta ley demuestra que si repetidamente se activan las mismas células nerviosas, entonces cada vez que se “disparen”(activen), será más fácil para ellas el dispararse juntas. Por lo que se desarrollará una relación a largo plazo.

Estos grupos de neuronas se han disparado tantas veces de la misma manera, que se han organizado en patrones específicos con conexiones duraderas. Y mientras más se sigan disparando juntas, se crearán rutas fijas de actividad. Así que con el tiempo, sea cual sea el pensamiento, conducta, o sentimiento repitiéndose a gran escala, se convertirá en un hábito automático, inconsciente, reactivo. Y como consecuencia, será más fácil y más natural para que ti el reproducir el mismo estado mental, o al menos la base de él, momento a momento.

Este ciclo de respuesta “inocente”(pues no acuso a nadie de hacerlo a propósito), hace que tu cerebro y tu mente refuercen aún más la realidad particular que es tu mundo externo, neuroquímicamente estás atado(a) a las condiciones de tu vida. Por eso es que nos mantenemos dentro de un marco, creando una firma mental específica, una firma que se llama personalidad.

Como efecto de esta habituación neuronal, tus dos realidades, mental interior y el mundo exterior “parecen” inseparables. 

Te suena raro todo lo anterior, por favor reflexiona en tu día de hoy, ¿has podido o has dejado de pensar en tus problemas?, ahí tienes tu respuesta, tu mente y tu vida se funden en uno. El mundo objetivo está matizado por las percepciones de la mente subjetiva, y por lo tanto la realidad se ajusta de forma continua. 
Es una rutina, sí y todos caemos en ella, pero es mucho más profundo que eso, pues no son sólo tus acciones, sino también tus actitudes y tus sentimientos que se vuelven repetitivos. Nos formamos el hábito de ser uno mismo, convirtiéndonos, en cierto sentido, en esclavos del entorno.

Nuestro pensamiento se moldeó a la altura de las condiciones de nuestra vida, y por lo tanto, como observadores cuánticos, creamos una mente que sólo confirma y reafirma estas circunstancias, en nuestra realidad específica. 

Nos volvimos víctimas de las circunstancias, pues todo lo que hacemos es reaccionar a ese mundo conocido que no cambia.

La buena noticia es que ya que nosotros creamos este ciclo repetitivo, podemos optar por acabar con el. (continuará)

Quitándote el Hábito 1/3


Cuando nos clavamos en el pasado, todo lo que recordamos, nos lleva a reproducir las mismas experiencias. Y cómo no, si día a día vemos a las mismas personas: esposa, hijos, pareja, jefe, maestros, compañeros, etc. Hacemos casi las mismas cosas: vamos al trabajo, realizamos nuestras tareas diarias, hacemos el mismo ejercicio, etc., Vamos a los mismos lugares: cafetería favorita, supermercado, restaurante, oficina, club, etc. Miramos a los mismos objetos: casa, coche, cepillo de dientes, cama, tv, incluso nuestro propio cuerpo, etc. Esto hace que nuestra mente, relacionada con ese entorno, se acostumbre a reproducir las mismas experiencias.

Podemos decir, dadas estas circunstancias, que el entorno controla la mente. La definición neurocientífica para la mente es: “el cerebro en acción”, por eso es que si en repetidas ocasiones reproducimos el mismo nivel mental, nos recordamos a nosotros mismos cómo creemos que estamos relacionados con el mundo exterior. 

Hemos hablado de cómo nos fuimos condicionando a percibir la realidad fuera de nosotros, nos enseñaron a ser definidos por lo de “afuera”, por el entono, por otras personas. Nuestra identidad quedó definida por todo lo que hay fuera de uno, por eso nos identificamos con todos los elementos que componen ese mundo externo. 

Literalmente estamos observando “una realidad” con “una mentalidad” que es igual a ella, así que colapsamos las ondas infinitas de probabilidades del campo cuántico, en eventos que reflejan la mentalidad que se utilizó para su creación. En otras palabras, “más de lo mismo”.

Tal vez pienses que tu realidad no se manifiesta tan fácilmente, pero si tenemos en cuenta que el cerebro es un registro completo del pasado, y nuestra mente es el producto de la consciencia, la afirmación no es tan descabellada.

Considera lo siguiente: tu cerebro responde con los mismos componentes que coincide con lo que recuerdas, por lo que la mentalidad actual es idéntica a la del pasado, ya que tu cerebro dispara, automáticamente, los mismos circuitos existentes para reflejar todo lo que ya sabe, ha experimentado, y por lo tanto puede predecir. De acuerdo con las leyes cuánticas, que aunque desconozcas, aplican para ti también, tu pasado se convierte en tu futuro.

No hay escape, si hoy mantienes una mentalidad basada en recuerdos del pasado, sólo se pueden crear experiencias pasadas. Entonces, si todo lo "conocido" en tu vida hace que tu cerebro piense y sienta de un modo familiar, creando así los resultados que “ya conoces”, entonces continuamente reafirmarás la vida que ya conoces. De ahí que todas las mañanas cuando despiertas, tus sentidos te conectan a la misma realidad e inicia la misma transmisión de consciencia una y otra vez, asociando el mundo exterior, que es familiar, con quien creemos que somos, recordándonos en esta dimensión, en este momento y espacio particular, pero sin mucho o ningún cambio.

Dado lo anterior, la pregunta obvia es: ¿Por qué estamos secretamente esperando algo diferente en nuestra vida, si pensamos los mismos pensamientos, realizamos las mismas acciones, y experimentamos las mismas emociones todos los días?  La verdad que cuando yo reflexioné acerca de esto e investigué al respecto no pude más que impactarme al darme cuenta que este comportamiento, es muy cercano a la definición de locura. Todos hemos sido víctimas de este tipo de vida limitada, nos guste o no y el motivo de esta serie de artículos es que entiendas ¿por qué? y ¿cómo crear algo nuevo? (continuará)


viernes, 13 de abril de 2012

Cambio de Consciencia


Por desgracia se ha generado una especie de “pánico colectivo”, bastante absurdo por cierto, debido a las malas interpretaciones de las profecías mayas, aseverando que ellos habían anunciado que el mundo se acabaría en diciembre del 2012. ¡NO ES VERDAD!. Los mayas nunca usaron la palabra fin. Lo que sí aseveraron fue un momento de profundo cambio, cambio en la consciencia colectiva, y por lo tanto, en la individual.

Esto no va a pasar, ¡está pasando! El problema es que nos mal acostumbramos a ver el detallito, en vez del panorama amplio.

Ya hemos hablado de que todo es vibración, y dichas profecías hablan de que el planeta elevaría su frecuencia vibratoria, un hecho, por cierto, esta frecuencia que se mide con la resonancia Shumann ha pasado en los últimos años de 8 a 13 ciclos. No somos los únicos, todos los planetas del sistema solar están cambiando, al igual que los del resto de la galaxia. Esto explica la intensidad de las tormentas solares y algunos fenómenos geofísicos aquí en la tierra. Como nuestro cuerpo responde a esta efluvia electromagnética, es la razón por la que sentimos que el tiempo pasa más rápido y los diferentes “achaques” físicos y emocionales.

La esencia de las profecías mayas es comunicarnos la existencia de un ciclo de 25, 776 años (muchos autores redondean a 26 mil), llamado 'el gran ciclo cósmico'. Estaciones, meses, días, se ajustan a ese ciclo. Imagina un círculo dividido en 2 partes cada parte de 13 mil años, estamos terminando lo que sería la parte de abajo, llegando al ecuador de este ciclo. Los mayas dijeron que cuando la estrella polar brille sobre el polo, la constelación de Acuario aparezca en el horizonte y el tránsito decimotercero de Venus se dé (creo que es por ahí de los primeros días de junio del 2012), el centro de la galaxia pulsará y habrá manifestaciones de fuego, agua, tierra, aire.

La gente malinterpreta esto con tribulaciones, porque sólo miran el detalle, sin embargo estos eventos “catastróficos”, tanto geofísicos como sociales, hacen que la gente reflexione, piense acerca de su vida, hagan examen consciente y corrijan acorde. Cuando la pérdida y desgracia te posee, entonces es que la mayoría piensa en el conjunto, en el apoyo, en la ayuda mutua, en el nosotros y se sale del YO. La idea es llegar al mismo resultado, sin la tribulación.

Un despertar de la consciencia, de eso se trata, por eso todo lo que está mal en el planeta se está potenciando con el objetivo de que la mente humana se dedique a resolverlo, a darse cuenta de que se necesita un cambio, y que la solución incluye a todos, en armonía.

La energía femenina, no de género, es quien tendrá el poder de crear la nueva era. Según las profecías, la era que viene es de armonía y espiritualidad. No será de la noche a la mañana, los mayas llamaron a esto “el tiempo del no tiempo”, que irá de 2012 a 2032. Si ves, todas las profecías hablan de lo mismo, crecer en conciencia y asumir nuestra responsabilidad. Ser mejores personas.

Esta es la explicación del porqué, en este momento, la mayoría está viviendo un tiempo de evaluación de su vida. Ya sabes, las preguntas clásicas ¿Quién soy? ¿Por qué estoy aquí?, y ¿a dónde voy?

Dios, el universo, la inteligencia infinita, o como quieras llamarle, nos está dando una oportunidad individual para cambiar y mejorar nuestras vidas. La manera de sincronizarnos con este cambio es, no tener miedo, darnos cuenta de que podemos cambiar nuestra realidad. Ya hemos hablado de esto innumerables veces. La distancia entre causa y efecto ha disminuido. Hoy, piensas algo y a al poco tiempo (una semana o dos) está sucediendo.

Ya que la consciencia es la base de la realidad, cualquier cambio en consciencia, automáticamente transformará la misma en todos los aspectos. Recuerda, la realidad se crea a través de nuestros pensamientos y emociones. Para una vida favorable, debe haber, a nivel vibracional, sintonía (igualdad) entre pensamiento positivo y emoción positiva. Repítete, “El cambio soy Yo” y cambia conscientemente. Los mayas lo hicieron y esa información vive en nosotros, recuperémosla.

jueves, 22 de marzo de 2012

“NOSOTROS” es mejor que “YO”.


Estudios utilizando EEG (electroencefalogramas), han demostrado que la actividad eléctrica producida por el cerebro es idéntica, tanto si estamos pensando en hacer algo o haciéndolo realmente. Por ejemplo, atletas que visualizan su desempeño previo a realizarlo y se alientan con una platica interna de apoyo, muestran patrones idénticos en el cerebro a los que se activan con la motricidad real. El simple pensamiento es suficiente para producir las instrucciones neuronales para llevar a cabo el acto físico.

Cuando un deportista o cualquier persona que realiza este tipo de visualizaciones y platica interna, estimulan los nervios que envían señales a los músculos a lo largo de una vía especial,  los productos químicos producidos permanecen allí durante un corto período, dejando el camino trazado para que cualquier futura estimulación a lo largo de esas vías sea facilitada por los efectos residuales de las conexiones anteriores.

Nuestro desempeño mejora porque nuestras señales de intención a la acción ya se han forjado. Ya que el cerebro no distingue entre hacer algo específico y simplemente pensarlo, el “ensayo” mental establece las pistas prácticas tal como lo hace la practica física. 

Hasta ahora, la mayoría de la investigación es sobre el ensayo mental individual a fin de construir confianza en uno mismo.

Pero hay quienes creemos en el poder del “nosotros”¿Qué pasaría con el rendimiento individual si los participantes concentraran su platica interna sobre el rendimiento del grupo en vez del personal?

En la universidad de “Michigan State”, diseñaron un estudio donde 80 participantes en un concurso de lanzamiento de dardos fueron asignados al azar a uno de tres grupos diferentes. El primer grupo fueron instruidos a usar visualización y platica interior enfocada en la capacidad del individuo y su rendimiento. El segundo grupo utilizó el mismo método pero hizo hincapié en las capacidades y el rendimiento del grupo, y el tercero, el de control, simplemente realizó afirmaciones internas neutrales.

Los resultados mostraron que el mejor equipo fue donde todos se centraron en el grupo. En otras palabras, aquellos que utilizan motivación orientada al grupo muestran más confianza en el equipo y a la vez funcionan mejor individualmente.

Pues enfocándose en el equipo, que incluye a uno mismo, quitamos presión adicional hacia nosotros mismos. Logrando así, un mejor desempeño individual.

Este estudio tiene enormes implicaciones no sólo para el deporte, si no también para negocios, instituciones académicas, comunidades incluso. Ya que muestra que enfocarnos en los esfuerzos del grupo, mejora naturalmente el desempeño de todos.

Lo que esto sugiere es que estamos más cómodos y confiados al funcionar como parte de un todo mayor. Nuestro instinto natural es siempre relacionarnos con otros, lejos de la atomización de nuestra individualidad hacia el holismo del grupo. Cuando hacemos las cosas en grupos, la motivación del "estamos todos en esto juntos" aumenta los niveles de endorfina y eventualmente mejora nuestro desempeño, el desempeño de todos.

Esto prueba el viejo adagio de “el poder de la mayoría” y también explica por qué nos sentimos extraordinariamente cuando pertenecemos a un grupo que trabaja para un fin común. El desplazarnos fuera de nuestra propia individualidad hacia el espacio de la unión, de la integración, hace la magia, siempre y cuando tengas la disposición de generar cambio en ti y unirte con otros para un fin común. Repítete, “El cambio soy Yo”, y piensa global.     

martes, 20 de marzo de 2012

Transmitiendo desde el Corazón


Todos sabemos cómo es ese primer momento de reconocimiento con alguien, cuando sabemos que esa atracción se ha convertido en amor. Encontrar a alguien que nos puede hacer reír, nos apoya a través de las diferentes pruebas de la vida y nos acepta tal cual somos, es mágico. Este reconocimiento de amor, trae una profunda satisfacción y la certeza de que algo maravilloso vibra en lo profundo de nuestro corazón. 

Algunos han tenido esta experiencia más de una vez en sus vidas, mientras que, por desgracia, muchos esperan todavía ese encuentro. Nos cuesta trabajo entender que no tenemos que esperar a que el amor “llegue”, pues el amor ya está aquí. Lo que sí podemos hacer, es aprender a que ese amor que ya está dentro, salga a la superficie en nuestras relaciones actuales. ¿Y cómo lo hacemos? Pues teniendo más amor hacia nosotros mismos. 

Inicia valorando las cualidades de la amistad, pues como ya dijimos, el de enfrente eres tú. Así que si aceptas a los otros como son y no los tratas de cambiar, también te estás aceptando a ti mismo(a), si necesitas perdonar a alguien, realmente te estás perdonando a ti.

Bondad, compasión, aceptación, honestidad, respeto, transparencia, etc. Son todas cualidades del corazón, del amor y la amistad. En este mes todo tiene que ver con el corazón, pues el amor es considerado un producto y la promesa de obtenerlo, vende. Pero gracias al despertar de consciencia que se viene gestando, el entendimiento ahora es otro. Si queremos amor en nuestras vidas, lo tenemos que sentir primero en nosotros mismos.

Las investigaciones muestran que el corazón, literalmente, crea chispas que vuelan de persona a persona. Cuando dos personas están en resonancia, hay una poderosa transferencia de energía producida por el corazón. Tal vez por eso es que en ocasiones, la voz de nuestro corazón habla más fuerte que la de nuestros pensamientos . Piensa en el corazón como una estación de radio enviando señales a quién las quiera recibir. Esas señales varían dependiendo de cómo nos sintamos, y son captadas (medidas) por otras personas en la proximidad. Esta es la base de la comunicación emocional no verbal. Dichos estudios dan explicación a situaciones en las que regularmente decimos: “se sentía la electricidad entre esa pareja”, “podías cortar el ambiente con un cuchillo”, “me dio buena vibra”, etc.

Así que un apretón de manos, un abrazo, una palmadita en la espalda a un compañero de equipo, sentarnos junto a alguien, etc., nos ayudan a comunicarnos y tal vez digan más de lo que aparentan. Y si eso es así, entonces la pregunta obligada es: ¿Qué estoy transmitiendo?

Porque si quiero amor en mi vida, más me vale hacer una pausa y considerar lo que estoy transmitiendo a nivel emocional a otras personas y a mi entorno. Si quiero entrar en resonancia con el amor, tengo que transmitir amor. Así que transmite amor de corazón, no de “lengua”. Céntrate en lo que tu corazón está transmitiendo a tus seres queridos y al medio ambiente. Pregúntate día a día, ¿De qué estoy alimentando mi entorno hoy? La respuesta se dará de inmediato, ya no podemos seguir engañándonos a nosotros mismos, es momento de tomar acción, de hacernos responsables, de cambiar. Repítete, “El cambio soy Yo” y siente el amor hacia ti, que la transmisión a los demás y de regreso a ti, se dará sola.